Los meses de confinamiento, han sido meses de rencontrarse con uno mismo, de pensar y compartir como queremos que sea el mañana. El coronavirus nos ha dado el alto, un basta ya! Nos ha obligado a dejar nuestros quehaceres diarios, de darnos abrazos con nuestros seres queridos, de compartir vivencias con los amigos,… para encerrarnos en casa y subir a una montaña rusa de emociones y sentimientos agridulces y para ir redescubriendo, poquito a poquito, otra forma de saborear la vida.

Ahora nos toca reflexionar y poner nuestro granito de arena para lograr sanar las heridas. Empiezo por compartir un poema que un día, un día de los 79 que llevámos de «confitamiento» escribí.

Dies de confinament,
reflexió i recolliment.
Un demà, diferent?
Forjar un demà reverent, sensible
i emetent.
On suri l’invisible,
flueixi l’estàtic i
vibri la quietud.

Un demà, emergent.

                                                                                                                       Montse Vall-llosera